TRANSFORMAR LOS CONFLICTOS CON METODOLOGÍAS ÁGILES - Mediación consciente
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TRANSFORMAR LOS CONFLICTOS CON METODOLOGÍAS ÁGILES

TRANSFORMAR LOS CONFLICTOS CON METODOLOGÍAS ÁGILES

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Lorena Campos Contreras

CEO e investigadora del Instituto para la Innovación y el desarrollo de estrategias sostenibles.

Juan Antonio Muñoz Lorenzo

Consultor Innova_S e investigador del Instituto para la Innovación y el desarrollo de estrategias sostenibles.

Contacto@idesinstituto.es

Resumen: Muchos profesionales, desde distintos ámbitos, actuamos en la gestión y resolución de conflictos con la idea de empoderar a las partes y ayudarles a construir consensos. No obstante, en el contexto organizacional, establecer acuerdos ágiles y efectivos a corto plazo se convierte en un desafío. A través de este artículo, nos proponemos exponer nuestra metodología ágil, fundamentada en la innovación, la creatividad y la adopción de estrategias de intervención novedosas.

Palabras claves: conflictos, prevención, competencias, proactividad, impacto, transformación, diseños, procesos, resiliencia organizacional, permanencia, resultados.

En un mundo en constante cambio, nuestra responsabilidad va más allá de proporcionar soluciones temporales. En sociedades donde la innovación y la adaptabilidad son claves, aprender a manejar los conflictos de manera efectiva no es solo una habilidad deseable, sino una necesidad imperativa. De hecho, la competencia más valorada en la era de la cuarta revolución industrial, es saber resolver los problemas complejos.

Cada organización, cada empresa, independientemente de su tamaño o industria, enfrenta desafíos relacionados con la diversidad de pensamientos, expectativas y estilos de trabajo.

Es hora de cambiar la narrativa. Los conflictos no son callejones sin salida, sino puentes hacia oportunidades inexploradas de crecimiento y desarrollo. Con la metodología adecuada, puedes transformar los desafíos en trampolines para la innovación y la excelencia organizacional.

Las turbulencias, la incertidumbre, la velocidad y la innovación que caracterizan al momento actual, provocan que las empresas y organizaciones se enfrenten a retos crecientes día a día. Uno de los desafíos más críticos es la gestión eficaz de conflictos. Pero ¿qué sucede cuando no abordamos estos conflictos de manera integral, estructurada y rápida? La respuesta a esta pregunta no es sencilla y tiene múltiples aristas que debemos explorar.

Cuando los conflictos no se gestionan adecuadamente, se convierten en una fuente constante de discordia, malestar e inconformidades. Esto no solo impacta negativamente en el ambiente laboral, sino que también afecta la productividad, la calidad de los resultados y puede deteriorar la salud física y metal de las personas que trabajan en ellas.

La gestión de conflictos ha evolucionado de ser una función reactiva a una proactiva, donde la prevención y la transformación son palabras claves. La metamorfosis de este campo se debe, en gran parte, a la adopción de estrategias ágiles que fomentan la cooperación, la adaptabilidad y la entrega continua de valor.

Permítete salir de tu zona de confort y pensar de forma diferente puede parecer complicado. Prepárate para desbloquear un mundo donde los conflictos no son temidos, sino bienvenidos; donde cada desafío es una oportunidad disfrazada y donde las metodologías ágiles son el puente que conecta los desafíos con las soluciones innovadoras y sostenibles.

 

1. La Barrera Invisible: Desentrañando la Resistencia de empresas y organizaciones hacia la Gestión de Conflictos

Lo primero que tendríamos que preguntarnos es por qué no penetra la gestión y resolución de conflictos en el seno de las organizaciones.

Como profesionales del sector, consideramos que los motivos se deben principalmente a tres causas;

a. Desconocimiento y resistencia

La existencia de conflictos y problemas a menudo no se tiene en cuenta o se minimiza, ignorarlos es una estrategia poco efectiva. En ocasiones, surge la creencia que “La empresa puede manejarlos sin un profesional adecuado”, como si el simple paso del tiempo pudiera, mágicamente, cambiar la situación.

b. Empleo de excesivos recursos

Se considera que el coste económico invertido en la contratación de profesionales es excesivamente elevado o que el único camino posible es el de los Tribunales. No se valora ni se contempla, el coste económico, emocional y reputacional que ello implica, sin contar con la necesaria contratación de peritos, además de la figura del abogado y procurador y los años transcurridos hasta llegar a tener una sentencia que pueda dejar de ser recurrida o apelada.

c. Esfuerzos invertidos

Se consideran que el esfuerzo que implica contratar este tipo de servicio es perjudicial para el desarrollo productivo de la organización. Sin embargo, es factible trabajar con impacto cero. Es decir, realizar un estudio minucioso para encontrar resquicios dentro de la estructura y organigrama de la organización que nos permita introducirnos y operar con impacto mínimo en cuanto a tiempos de trabajo y productividad de cada equipo. Solo así, lograremos resultados ventajosos.

Cuando los profesionales abordan conflictos y atienden disfunciones en equipos y organizaciones, se fomentan buenas prácticas y se previenen futuros problemas. No obstante, la cultura organizacional no siempre reconoce estos beneficios, subrayando la necesidad de mayor educación en el ámbito empresarial.

Otro factor a tener en cuenta es, el Retorno Operativo de la Inversión realizada (ROI), ya que existen estudios que indican que los conflictos afectan de manera importante a las organizaciones en aspectos muy variados; a los resultados económicos, a la salud laboral, la salud mental, además de afectar a la imagen corporativa, por lo tanto, existe un impacto directo en la marca y la reputación de la organización.

En consecuencia, la utilización habitual de metodología ágil va destinados a frenar el absentismo laboral, las demandas de despidos, las bajas por enfermedad, el abandono laboral y vendría a mejorar del clima laboral, la fluidez de la comunicación, la resolución de los conflictos, la eficiencia relacional, la colaboración y cooperación, el rendimiento productivo y la adecuada gestión de las dificultades que se presenten.

 

2. De la resistencia a la oportunidad: implantando sistemas ágiles

A nuestro entender, el problema principal radica en la forma de plantear el abordaje de los conflictos. Las organizaciones necesitan dinamismo y rapidez en la ejecución de sus procesos y es justamente esta agilidad la que nos abre la puerta a gestionar de mejor manera cada una de las situaciones conflictivas que se presentan en el día a día de las empresas.

Para salvaguardar intereses y continuar siendo productivos, las organizaciones deben ser operativas, eficaces y fundamentalmente proactivas. Para ello, es necesario que se facilite y posibilite la utilización de mecanismos, procesos y sistemas que hagan posible trabajar desde otro lugar. Con menor rigidez, mayor rapidez y con la obtención de resultados a corto plazo en cuanto a la mejora de situaciones conflictivas.

La clave será potenciar, a través de la cultura organizativa, conductas proactivas que se traduzcan en comportamientos disruptivos que faciliten la creatividad y den lugar a la innovación. Siempre contemplando el rendimiento creativo y productivo de los equipos.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la Resolución de Problemas y conflictos representa el I+D+I en la evolución de las organizaciones en la actualidad.

Para facilitar ese proceso, abordamos nuestra intervención desde tres principios rectores fundamentales: Agilidad, Sostenibilidad y Circularidad.

a. Agilidad

El Instituto para la formación continuada de la Universidad de Barcelona define la agilidad organizacional como la capacidad que tiene la empresa para adaptarse rápidamente a los cambios producidos de manera interna y externa. Es decir, la agilidad en el enfrentamiento en un tiempo récord. Esta actitud es lo que da a las organizaciones un valor añadido, un posicionamiento adecuado y mayor competitividad.

b. Sostenibilidad

Entendemos por sostenibilidad empresarial, la capacidad que tienen personas y equipos de trabajo para mantenerse enfocados en sus objetivos y lograr sus metas.

La sostenibilidad implica la perdurabilidad de los equipos de trabajo, la promoción de relaciones laborales y sociales saludables y la reducción de daños colaterales que aseguren el prestigio de la marca y la continuidad del negocio.

c. Circularidad

La circularidad organizacional se definiría como la capacidad de saber compartir, colaborar, implicarse, participar, comprometerse y finalmente actuar. Todo ello, fusionando la creatividad y el conocimiento del talento joven con la experiencia y el saber de veteranos para desarrollar nuevos escenarios que explorar.

En ese sentido, las compañías deben tener un enfoque más creativos y colaborativo, en el que se comprenda que todos vamos en la misma dirección.

Los conflictos que surgen en las organizaciones son complejos, originados por diversas causas y factores interconectados. Esto nos impulsa a desarrollar estrategias innovadoras para múltiples escenarios que ocurren de manera simultánea. La interdependencia entre conflictos genera un ambiente de incomodidad que requiere una atención integral y estratégica.

3. La Metodología Ágil para facilitar la innovación y la sostenibilidad

En nuestra opinión, la gestión y resolución de conflictos puede definirse como, la búsqueda de pasos que conduzcan a un resultado exitoso: acortar el proceso en etapas para obtener resultados válidos, consensuados y rápidos. Es decir, “descomponer” las situaciones para poder atenderlas en tu totalidad sin dejar nada al azar.

Por ello, hablamos de transformación. En el clima actual de negocios, donde la evolución es rápida, donde impera la incertidumbre y los conflictos son inevitables y complejos, se necesitan estrategias ingeniosas y dinámicas para superar estos retos. En el marco de esta transformación, hemos diseñado una metodología ágil que viene a atender todo lo explicado con eficiencia, rigurosidad y “savoir faire”.

Nuestra metodología de “GESTIÓN ÁGIL DE CONFLICTOS”, aborda el conflicto como un proyecto, a través de una secuencia estructurada que consta de tres fases y cinco etapas. Una etapa puede definirse como un conjunto de tareas que permite generar un resultado con significado propio. Por lo tanto, cada etapa tiene un inicio y un final. Se trata de un proceso estructurado que pretende ir segmentando los conflictos detectados, dando lugar a distintas fases, para lograr resultados en poco tiempo y establecer unas acciones específicas que conduzcan a resultados evaluables.

En su implementación combinamos metodologías más convencionales como la mediación y la negociación, con metodologías más novedosas como; Tecnologías digitales, Estructuras Liberadoras, Proyect Management, Design Thinking o Scrum entre otras muchas.

A continuación, se describen los objetivos de cada una de estas fases y etapas:

1) FASE DE SITUACIÓN:

Los objetivos de la fase de situación son los siguientes:

  • Comprender el conflicto y sus causas. Esto es esencial para desarrollar una solución efectiva. Recopilar información de todas las partes involucradas. Identificar los puntos de desacuerdo entre las partes involucradas.

 

Etapas:

    • EXPLORAR, Identificación del Conflicto: Reconocer los indicadores de un conflicto emergente, incluyendo discrepancias en opiniones, intereses o valores.
    • DIAGNÓSTICAR, Análisis del conflicto: Evaluación detallada de las circunstancias que rodean el conflicto, incluyendo los actores involucrados y los factores subyacentes.

 

2) FASE DE ACCIÓN:

Los objetivos de la fase de acción son los siguientes:

  • Desarrollar e implementar una solución al conflicto. Para ello, requerimos de la cooperación y participación de todas las partes involucradas tanto internas como externas a la organización, contemplando igualmente a los stakeholders.

 

Etapas:

    • DISEÑAR, desarrollar de Estrategias: Creación de planes estratégicos que busquen resolver o mitigar el conflicto, utilizando combinando metodologías tradicionales con herramientas ágiles.
    • PROYECTAR, Implementación de Soluciones: Poner en práctica las estrategias diseñadas, promoviendo la colaboración y la comunicación abierta entre las partes.

 

3) FASE DE RESULTADO:

Los objetivos de la fase de resultado son los siguientes:

Comprobar que las acciones implementadas están dando soluciones adecuadas y ofreciendo resultados eficaces. Esto es esencial para determinar si el conflicto se ha resuelto de manera efectiva e identificar cualquier problema o desafío que pueda surgir.

 

Etapa:

    • VALIDAR, Evaluación del Proceso: Revisión de las estrategias implementadas para determinar su eficacia en la resolución del conflicto.

Al unir metodologías ágiles tan potentes, creamos un paradigma donde la gestión de conflictos se convierte en un reto de aprendizaje y crecimiento, una travesía hacia un futuro empresarial más colaborativo y próspero.

 

¿Qué beneficios ofrece esta metodología?

Los beneficios específicos de aplicar metodologías ágiles a la hora de abordar la gestión de conflictos en las empresas y organizaciones son:

a. Identificación y prevención de conflictos: Las técnicas de planificación y gestión pueden ayudar a las empresas a identificar los posibles conflictos que pueden surgir en un proyecto con antelación. Esto permite a las empresas desarrollar estrategias para abordar estos conflictos antes de que se conviertan en problemas graves.

b. Enfoque proactivo: La aplicación de metodologías a la gestión de conflictos puede ayudar a las empresas a adoptar un enfoque proactivo. Esto significa que las empresas pueden identificar y abordar los conflictos a medida que surjan, en lugar de esperar a que se conviertan en problemas graves.

c. Mejora de la comunicación y la colaboración: Las herramientas de comunicación y colaboración pueden ayudar a los equipos a trabajar juntos de forma más efectiva y contribuir a reducir las tensiones y los malentendidos que pueden conducir a conflictos.

d. Mejora de la productividad y la eficiencia: La gestión eficaz de los conflictos puede ayudar a las empresas a evitar retrasos, costes adicionales y problemas de calidad. Facilitando la mejora de la productividad y la eficiencia de los proyectos.

4. Conclusiones

En el intrincado tejido de cualquier organización, la gestión y resolución de conflictos se erige como una columna vital que sostiene la integridad, funcionalidad y productividad de la entidad. A menudo, nos encontramos con empresas que subestiman la importancia de una estrategia eficiente de gestión de conflictos, lo que en numerosas ocasiones acarrea como efecto, un ambiente laboral tensionado y una productividad mermada. Ahí radica la importancia crítica de integrar metodologías ágiles en la ecuación de la gestión conflictual.

En este contexto, una metodología rígida y estática queda obsoleta y es incapaz de ofrecer soluciones efectivas y oportunas. Las metodologías ágiles, en cambio, permiten una respuesta rápida y eficiente, un diagnóstico preciso y soluciones adaptadas a la naturaleza específica y a las necesidades determinadas de cada empresa u organización.

Nuestro propósito con este artículo ha sido, mostrar a las empresas y organizaciones que existen formas de trabajar desde otro lugar, contribuyendo de paso, a fomentar e impulsar la sostenibilidad y la responsabilidad social corporativa.

Nuestro objetivo es actuar para crecer por qué ¡Hacemos que suceda!

Bibliografía


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